Por Cristian Molina

El Barrio Cosquín Rock crece

Febrero 26, 2017  |  Sin Comentarios

Cosquín Rock es un barrio. Es un barrio que respira música y propuestas. Un barrio que recibe gente de los cuatro puntos cardinales. Un barrio que late de manera independiente desde que comienzan los trabajos de preproducción hasta que se va el último de los productores. Y en el medio, vive historias, encuentros y va llenando páginas de libros, imágenes de documentales y sonidos de radio, pero principalmente, genera recuerdos únicos que habitarán la mente de los presentes hasta que el futuro determine la noche final.

Al montarlo, la producción arma un tendido equivalente a diez manzanas. Desde la ruta, se ve el viejo aeródromo transformado en un pequeño poblado que ayer albergaba a mas de 20 mil asistentes mas el batallón de laburantes que demanda el montruo.

El Festival más federal del país se transforma también en uno de los más grandes de Latinoamérica. Este año realizó su primera experiencia en México y sigue sumando espacios en el tradicional encuentro en Santa María de Punilla.

A los dos grandes escenarios principales, la carpa y el hangar, se les han sumado otros espacios: el escenario punk Carlos Tórtola, La casita del blues y el Ceremonia Geiser, que tiene como eje a los Ratones Paranoicos, y la presentación de Juanse las tres noches.

La carpa con el espacio alternativo se llenó para espectáculos diversos, como Los Pericos, con un show demasiado popular y contundente para un espacio tan chico; el humor de Petinatto, que no solo visitará el encuentro como monologuista, sino también como músico y de paso, promociona su libro; y El Circo del Horror le da sentido a una carpa que sabe de buenos números.

Por el escenario temático dedicado al heavy en la primera jornada, sobrevoló el espíritu de Pappo con las presentaciones de La Naranja, Lovorne y Viticus.

Y si bien fue Malón el encargado del cierre, el punto más alto de la noche lo marcó la presentación de Carajo. Son unos de los históricos del festival, pero saben reinventarse y sacudir al más pintado.

Imposible describir para un solo cronista, las numerosas expresiones que se suceden en los distintos escenarios. El Hangar se llena de rock cordobés, y se hace una obligación pasar a escuchar a Los Navarros.

Cosquín Rock es un barrio. Porque el escenario principal se llenó de rock urbano. Este año, el desfile comenzó temprano con Revanchistas, Perro Ciego y Coverheads, y tuvo la presentación estelar de Barrio Viejo Blues, la banda de Daniel Osvaldo.

Ojos Locos sacudió el predio cuando la concurrencia comenzaba a incrementarse. El Bordo sabe de agitar masas en los grandes shows y Salta la Banca fue uno de los puntos altos con varios alegatos sociopolíticos. Coincidió con los Ojos en pedir la libertad de los músicos de Callejeros, apoyó a los docentes en lucha y se manifestó en contra del presidente.

Rich Robinson, ex Black Crowes le dio el toque distintivo a la tarde, aunque su propuesta no fuera aceptada y, quizás, no entendida por la mayoría del público, lo que llevó al músico a pedirles que “abrieran su mente”.

La coda final fue un in crescendo permanente, porque Los Gardelitos ofrecieron un set correcto y parejo, los chicos de La 25 se mostraron afilados arriba del escenario y agradecidos por la respuesta de un público que, a esa altura, era un hervidero de rock.

La 25 no arriesgó. Fue derecho a una batería de hits que todos corean.

Guasones sabe de evolución y justificó su posición en la grilla con una presentación sobria y efectiva.

Fueron el número ideal para dejar el aire calentito para el cierre.

Desde las primeras ediciones, Ciro se acostumbró a cerrar noches del festival. Con Los Piojos antes y Los Persas, ahora, es un nombre casi fijo en las grillas.

Y con nuevo material y nueva puesta escénica, el tema se hace más interesante que de costumbre.

Un arranque sorprendente fue seguido por esa interesante combinación de hits piojosos y nuevos clásicos que lo caracterizan.

La primera noche terminó bien arriba. Hoy se viene una segunda jornada que promete. El barrio Cosquín Rock sigue latiendo.

Fotos: FB Cosquin Rock \\ PH Sepia Foto Agencia: Diego Combina, Facundo Sarria , Agustín Tessio y Manuel Zarazaga.