Por Emiliano Ramirez

Me quedo aquí, el homenaje a Gustavo

enero 29, 2015  |  1 Comentario

Anoche tuvimos la oportunidad de presenciar uno de los shows más importantes del año.

Tuti Petrich y Sebastián Rivas idearon uno de los tantos homenajes a LA Spinetta hace dos años. En esta ocasión decidieron homenajear a otro gigante: Gustavo Cerati.

Con Sebastián a la cabeza la banda compuesta por músicos mendocinos sonó de puta madre, ni más, ni menos: Lucca Begueri Petrich en batería, Gerardo Lucero en bajo, Iván Procheret en guitarra, coros y entrenador vocal, Pablo Cafici en teclados, Martín Rez Masud en secuencias y Pablo Quiroga en percusión. Con esta base solida, los cantantes invitados iban pasando a lo largo de 4 horas.

38 canciones se sucedieron en un Le Parc colmado de gente. 10 mil, 14 mil o 20 mil son los números que andan dando vueltas; aunque la verdad es que sean 5 0 25 mil, el clima fue el mejor, con un público que aplaudió y reconoció el esfuerzo y trabajo de los músicos arriba del escenario.

El repertorio abarcó toda la discografía de Gustavo, tanto solista como con Soda. Las dos primeras canciones, que sirvieron para romper el hielo, fueron cantadas por el pelado David de MataDarío Ghisaura (Raivan Perez) y Joe Moya cantaron “Hombre al agua” y “El rito” y “Me quedo aquí” y “Danza rota”, respectivamente. Dos que sorprendieron al público: Emilio Cardone y Leandro Lacerna, cada uno con su impronta, estos músicos mendocinos radicados en Bs As, demostraron que dejaron de ser una sorpresa.

Los Chancho Canario Vilariño y Yoyo Sevilla fueron uno de los músicos más ovacionados de la noche. Maluko interpretó “Cuando pase el temblor” y fue el único que se animó a salirse del libreto con un segmento ragga. También pasaron: Paula Neder (exquisito), Raúl Aguilera (Bokanegra), Lea AputLeandro Maturano y Germán Philipens (los dos más rockeros) y  Marciano Cantero (Enanitos Verdes)

Los no mendocinos, fueron: Gonzalo AlorasWalter Piancioli (Los Tipitos), Walas (el mejor de los de “afuera”), Marcelo Moura y Leo García.

Así y todo, lo más destacable fue la banda estable, porque se la bancaron durante 4 horas casi sin fisuras, con sonido que iba mutando según la época de la canción (el sonido del redoblante, fue lo más característico). El sonido hacia afuera fue muy bueno, el único detalle a remarcar, es que, si bien las proyecciones estaban muy bien hechas, podrían haber alternado con lo que iba saliendo por acequia para que la gente de atrás viera mejor, sin la necesidad de subirse a una silla o banco.

Arrancó el 2015 con todo, esperemos que el público recuerde que anoche vio arte totalmente mendocino (excluyendo algunos cantantes invitados) y sigan apoyando lo local, que talento sobra.

Fotos: Leandro Fernandez de nuestros amigos de Sin Retorno

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