Por Ailen Cabaleiro

Conocé a Alejandro y María Laura

marzo 19, 2014  |  Sin Comentarios

Alejandro y María Laura son un dúo peruano de indie folk creado en el 2009. Está conformado por la pareja de cantautores de Alejandro Rivas y María Laura Bustamante.  Ellos se conocieron en la Pontifica Universidad Católica de Perú, estudiaban Comunicación Audiovisual y Artes Escénicas.  Eran amigos antes de convertirse en pareja y empezar a hacer música juntos.

En diciembre del 2009 se fueron de intercambio a Estados Unidos para trabajar en un Ski – Resort. Descubrieron que a los habitantes de Sun Valley, Idaho les gustaba mucho su estilo y fue así como cantaron todo el invierno/verano en bares, restauranes, colectivos, cafeterías, etc. Hasta fueron entrevistados en la única radio de la localidad y salió una foto de ellos en la portada del diario de Idaho, Mountain Express. 

En marzo del 2010, regresaron a Lima para retomar sus estudios pero en junio de ese mismo año volvieron a Sun Valley ya que fueron invitados a participar del Segundo Festival de Música Acústica de Sun Valley. Gracias a esta experiencia deciden dedicarse a la música de lleno.

En febrero del 2011, Mabela Martinez (Sonidos del Mundo) los pone en contacto con Matías Cella, productor musical de Jorge Drexler, Kevin Johansen, entre otros. Matías aceptó ser parte del proyecto y  en abril de ese año la pareja viaja a Buenos Aires para grabar su primer disco: Paracaídas. El disco tuvo muy buen recibimiento por parte de los medios y del público.

En febrero del 2013 anunciaron su próximo disco y en mayo de ese año contrajeron matrimonio. El 14 de diciembre lanzaron su segundo disco llamado “Fiesta para los muertos” que lo presentaron en el Teatro Mario Vargas Llosa en Lima.

Este viernes 21 de marzo, se presentan- junto a Luciano Levin– en el Espacio Cultural Julio Le Parc, en el marco del festival “Indies del Sur” . Es una propuesta que unirá durante 2014 diferentes artistas representativos de la escena indie de América del Sur intercambiando experiencias unidos por el trabajo de productores artísticos en común y músicos locales. La gira establece presentaciones en Buenos Aires, La Plata, Mendoza, Rosario y Córdoba.

Charlamos con el dúo antes de su presentación en Mendoza, para que nos cuenten un poco  cómo se llevan a la hora de componer juntos y cómo se sienten tocando fuera de su país.

¿Cuáles son sus principales influencias? ¿Las comparten?.

Coincidimos en Los Beatles, los Beach Boys, mucho pop sesentero y también cantautores como Nick Drake y Joni Mitchell.

Alejandro:  A mi me influenció mucho Spinetta.  Recuerdo a los 17 años escuchar Pescado Rabioso e Invisible por primera vez y obsesionarme un poco. Coincidió además con que recién agarraba una guitarra.  Así mi primer contacto con algún instrumento y con componer canciones fue muy Spinettiano.  Luego me alejé pero la de Spinetta es música a la que siempre regreso.

María Laura: Mi primer acercamiento a la música fue a través de las canciones que cantaba mi papá con su guitarra: valses criollos, folclor, Beatles y sus propias composiciones y descomposiciones. Mi otra etapa de escucha intensiva fueron mis primeros años de universidad. Entré a una escuela de jazz y comencé a escuchar mucho a Ella Fitzgerald, Nina Simone y Billie Holiday… también a muchos grupos vocales. Ahora escucho de todo, trato de alejarme de mis referentes directos.

A la hora de componer, ¿cada uno aporta lo suyo?.

 Sí, y cada vez es una forma más orgánica. En el último disco, por ejemplo, nos cuesta separar en varias canciones quien hizo qué. Hay canciones mas individuales (Folclorcito de Alejandro, Jaula de Maria Laura) en donde el otro participó en una etapa posterior, en los arreglos y la “edición” de lo que ya estaba hecho. Pero sentimos que cada proceso de composición es diferente y eso nos gusta: buscar diferentes estímulos y caminos para que las canciones no se repitan.

 ¿Qué elementos toman para componer sus temas?.

Mucha ficción: teatro, cine, novelas.  Esto es algo a lo que tendemos, el primer disco era más introspectivo pero hemos descubierto una afinidad con lo fantástico en donde encontramos que podemos decir cosas paradójicamente más reales que desde lo cotidiano.

¿Comparten la misma pasión por la música y tienen las mismas metas musicales?.

Alejandro: Nos acercamos a la música de formas distintas. Tal vez yo sea más cerebral y metódico y María Laura más impulsiva y sensorial, pero creo que a ambos nos atrae la conexión que puede generar la música.  Creo también que ambos somos muy perfeccionistas y curiosos; nos gusta explorar distintas formas de acercarnos a hacer música, como para evitar aburrirnos o cansarnos.

¿Cómo fue la preparación de su segundo disco “Fiesta Para Los Muertos”?¿ Por qué eligieron ese nombre?.

A diferencia de las canciones de “Paracaídas”, las del segundo disco fueron todas compuestas en una misma etapa. Una vez que habíamos compuesto mucho, nos dimos cuenta de que en las canciones habían surgido temas comunes como la muerte o la discriminación y la búsqueda de una identidad colectiva. “Fiesta para los muertos” fue uno de las últimas canciones y fue ahí que nos dimos cuenta de que la letra englobaba el concepto de todo el disco. 

En Perú la Fiesta de los muertos es una fiesta muy popular, pero también marginal… no es una fiesta bandera, como en México, por ejemplo. En nuestro disco hay un intento de acercarnos al folclor peruano y celebrar a nuestros antepasados musicales, que andaban algo enterrados. Abordamos el género y la historia que conlleva de una forma humilde, como intentando descubrir de qué manera también somos nosotros parte de esa historia.

¿Qué diferencias hay con su primer disco “Paracaídas”?.

Las canciones del “Paracaídas” fueron pensadas inicialmente para ser interpretadas a dos voces, guitarra y piano. Luego fueron producidas por Matías y crecieron a formato de banda. En “Fiesta para los muertos” compusimos pensando en las herramientas que tendríamos en el estudio… dejando espacio para hacer muchas voces, para la batería, los vientos, etc.

¿Qué sienten cuando se presentan en países que no son Perú?¿ Siente que su música es bien recibida?.

Sentimos que nuestras canciones rejuvenecen; nos gusta escucharnos desde la perspectiva del público,  la relación siempre es muy bonita porque implica descubrimiento desde ambas partes.  Nos gusta particularmente el público en Argentina porque sentimos que escucha con atención y es receptivo.

¿Creen que la posibilidad de tocar en festivales como el de “Indies del Sur” les abre más puertas?.

Ya nos abrió varias: hacia otro público, otros artistas, próximos viajes, etc.

¿Qué les parece que existan ciclos así que permite que diferentes músicos de América del Sur se unan y compartan escenarios?.

Creemos que ya existe una conexión entre músicos independientes de diferentes ciudades latinoamericanas. Lo que hace el festival es reforzar y darle más visibilidad a un intercambio que ya se ha dado por afinidad.

¿Cuáles son sus proyectos para este año?.

Muchos, sobre todo relacionado a viajes.  Luego de Indies del Sur en Argentina, nos vamos a tocar en Chile con Javier Barría. A mitad de año posiblemente viajemos a México y Canadá. Luego iremos a Colombia y a fin de año a Estados Unidos.

Por otro lado tenemos el plan de hacer un libro para niños en base a una canción del último disco, y actualmente estamos componiendo canciones para una película musical peruana que será estrenada el próximo año.