Por Florencia Silva

Lectura para discapacitados emocionales

septiembre 10, 2013  |  Sin Comentarios

Navegar en Internet se convierte, a veces, en una extensión del modo en que hacemos todo. Siempre el mismo camino, la misma rutina, los mismos hábitos.

Entre tanto anuncio que vende lo que ya hemos estado buscando, un círculo vicioso delimita el tiempo que pasamos en la red a contenidos muy cerrados. Es como mirar siempre una burbuja ignorando el mar que la rodea.

Toda esta intro para mostrarles contarles un blog que encontré hace semanas, que se ha convertido en el remanso de mis horas laborales frente al monitor (porque cuando llego a casa evito tanto la computadora que ya se a convertido en un adorno en el escritorio).

Se trata de “Discapacitados emocionales”, un sitio de literatura en primera persona escrito por Nicolás Zabo Zamorano, escritor, músico y chanta. O al menos así se define en su perfil que se completa así:

Categoría ’89. Nacido en Buenos Aires. Más precisamente en Parque Chacabuco City Rockers. Secundario incompleto por embole crónico. Zabo fue asistente de producción de bandas de rock y programas de televisión pero no sabe tomar helado sin hacer un enchastre. A los 16 escribió Yo, adolescente. Su primera blogonovela alcanzó a ser leída por miles de personas en todo el mundo y llegó a ser utilizada como material de lectura en cátedras de literatura de diferentes colegios secundarios. Actualmente roba como redactor creativo en el mundo de la publicidad, baila espasticamente en Fiestas Eyeliner, se presenta como front-man de la Tutti Frutti Orchestra, es columnista semanal en Diario Z y está al frente de Mute junto a Jesicall y Julián Kartún en Nacional Rock 93.7. Odia profundamente tener que escribir su bio en tercera persona.

En la página de “Discapacitados emocionales” podemos leer la novela “Para separarse hay que separarse: Manual para discapacitados emocionales”. Esta novela cuenta las desventuras amorosas del auto, más precisamente una serie de situaciones que ilustran a la perfección el difícil proceso de terminar una relación, en épocas de conectividad full.

Sin caer en giros lingüísticos de elevadas pretensiones y abusos del lenguaje, Zabo escribe de manera espontánea, del mismo modo en que se le cuenta una historia a un amigo. Y el resultado es la empatía inmediata con el lector, muchísimas personas que en la parte de comentarios pone: A mi también me pasó!

Fresco, entretenido, divertido, con humor, con acidez y certeza. Un hermoso ejemplar de literatura 2.0 contando una historia tan actual como clásica.

Además de la novela, también contamos con la columna semanal que tiene Zabo en Diario Z de CABA y el blog donde el autor deja un escrito por semana, siempre con el mismo leit motiv: La extraña relación del ser humano con sus sentimientos.

Literatura digital para tener en la mesita de luz. Como dice el autor, “todos somos discapacitados emocionales”, por eso se hace tan necesaria su lectura.