Una historia que podría ser la de cualquier ciudadano común, el vínculo padre-hija, el drama de la muerte, los sentimientos que afloran, un citroen 3cv azul y el sur mendocino. Estos componentes hacen a Road July, una película revolucionaria en Mendoza que copó durante 11 semanas la cartelera de la cadena de cines Cinemark y fue celebrada por la crítica nacional e internacional.
Mañana (Mier. 25 de Enero de 2012) se proyecta Road July en el Rosedal con entrada libre y gratuita. La película estuvo once semanas en la cadena Cinemark y ahora llega a la gente de un modo más directo.
- Me parece que son públicos distintos. La gente se va a comer unos sanguches, otros aprovechan para verla de nuevo en un espacio distinto a Cinemark y seguramente va a ser otro público el que vaya al Cine Universidad. Me parece que son diferentes maneras de abordar.
-¿Qué opinas de esta heterogeneidad de gente que ve la película?
- Buenísimo, lo que yo siempre quería era hacer cine popular, no me entusiasma eso de hacer cine para cinéfilos porque por ahí son pocas las películas de ese tipo que a mi realmente me cautivan. Indefectiblemente cuando pienso en hacer una película pienso también en que me gustaría ver. Yo no soy alguien que disfrute mucho del cine complicado.
- Respecto a la labor del cine en Mendoza, debe ser una pregunta que te la han hecho muchas veces ya, lo cierto es que hay mucha producción artística pero es difícil alcanzar puntos altos de exposición. ¿Cómo fue la experiencia de lograr esta masividad?
- A ver, me parece que la diferencia pasa, por un punto, gracias a las nuevas tecnologías y la posibilidad de llegar a la gente. Cualquiera puede poner una cámara y hacer que la gente lo vea. Es un mecanismo y es válido. Por otra parte hacer una película que tenga ese perfil comercial es un plan completamente diferente, es muchísimo más complicado, es muchísimo más caro y lleva muchísimo más tiempo. Entonces me parece que la diferencia con Road July fue apuntar a hacer una película que vaya al circuito comercial y esto lleva aparejado tener habilitación por el Instituto Nacional de Cine, tener todos los sindicatos pagados, entrar en la parte industrial argentina que es lo que no se había hecho antes en Mendoza. Eso también nos permitió llegar a una cadena como Cinemark. Creo que la diferencia radica un poco en eso.
- ¿De dónde surge la idea original?
- Yo tenía un cuento muy chiquito sobre una nena que estaba un poco afectada por un viaje porque se la había muerto la madre. Y en algún momento, eso que no estaba pensado para hacer una película sino más bien un experimento, le conté esto a un profesor de guión en una Clínica de desarrollo de proyectos de cine y le interesó, me dijo que estaba bueno para hacer un largo. Lo tomé en serio al comentario y me puse a trabajar. También los guiones toman forma a medida que vas haciendo todo un trabajo de escritura, no tiene que ver con que de repente decís “hay se me ocurrió una película que va a esto”. Tenes meses y meses trabajando para darle forma a la historia. Pero Road July no tiene que ver con un hecho puntual, algún psicólogo me dirá que si, pero no surge de algo concreto.
- ¿Por qué elegiste el Citroen 3CV?
- En gran parte porque lo conozco bien al Citroen en el sentido de que aprendí a manejar en un Citroen, es un vehículo que conocía bien como para contar una historia. Y por otra parte es un auto que genera varios problemas y necesitaba eso para que ellos tengan conflictos durante el viaje para que tomara protagonismo el auto. Aparte es muy simpático.
- ¿Cómo contribuye el peso de la participación de dos actrices muy talentosas y reconocidas a nivel nacional como Betiana Blum y Mirtha Busnelli a la historia?
- Yo busqué que los personajes de las abuelas fuesen interpretados por dos actrices de mucho peso. El personaje de Mirtha impulsa el viaje y el de Betiana lo cierra, las dos como que lo tienen jaqueado al protagonista entonces para esos personajes necesitaba un peso actoral que pudiesen arrinconarlo a Pancho y era necesario tener dos actrices de esa talla.
- En mi opinión, en los los 90`en Mendoza habían muchas salas y el cine era más popular. Actualmente hay dos cadenas internacionales, el cine Universidad y muy pocas alternativas más. ¿Qué opinión tenés al respecto?
- Yo eso no lo tengo claro, no recuerdo que el cine haya sido barato, no estoy seguro de ello. Cambió el negocio del cine obviamente, las salas se achicaron, aparecieron las grandes cadenas, no hay dos películas en el programa pero también eso pasó porque el cine supuestamente venia en baja, los dueños de la sala no invertía en mejorarla y se convirtieron en playas de estacionamiento y las grandes cadenas ocuparon ese nicho. Pero yo recuerdo haber ido al cine Lavalle a ver una película en castellano y no haber entendido nada porque el sonido era pésimo. Me parece que se dio un movimiento comercial, los tradicionales dueños de las salas dejaron caer su negocio porque en los 90`se decía que el cine iba a desaparecer, que ahora todo es televisión y video.
¿Qué opinión tenés de sitios como Cuevana?
- A mi parece que hay un punto de conflicto lógico sobre estos temas porque la práctica y el derecho de poner compartir un contenido cultural es casi indiscutible. En el momento en que se compara que yo me compro un DVD y se lo paso a un amigo, obviamente no pasa nada. A mi me parece que se pone delicado cuando vos tenés una empresa – como el caso de Cuevana, Taringa o lo que sea- que trabajan y ganan plata de hacer compartir a la gente. “Tomo por asalto contenidos culturales y los manejo a mi manera”, no me parece que el dueño de Megauploaded se haya hecho millonario por su filosofía de compartir. En la medida en que el negocio se basa en compartir obra ajena sin dejarle ninguna regalía al autor de la obra, me parece que es indiscutible. Una cosa es compartir contenido cultural que me compré, ahora si yo monto una empresa para que la gente comparta y lucro con eso, creo que hay que pensar que pasa con el que hizo ese contenido.
-¿Sentís la presión de repetir el éxito de Road July?
- No siento la presión, primero porque no coincido del todo con que Road July haya sido un éxito. Ok, fue o es un quiebre importante en Mendoza pero nos queda recorrer el resto del país con la película, no lo considero un ciclo terminado y me parece que todavía tiene camino por recorrer. De alguna manera, si algo mete presión no es eso sino el hecho de superarme yo mismo en mi propio trabajo. Yo me obligo a que mi próxima película interese más o esté mejor filmada, mejor dirigida que Road July. Pero no porque venga alguien a decirme que le gustó más la anterior sino por una cuestión personal.
-¿Tenés algún director como referente, alguna película que te haya hecho un click? ¿Cómo llegaste al cine?
- Al cine llegue porque cuando estaba en cuarto año de la secundaria apareció MTV entre los canales y no podía dejar de mirarlo, me fascinaba como podía narrarse con un montaje tan acelerado, aunque en ese momento no sabia que era eso, venía una explosión de imágenes que me encantaba. Entre a la escuela de cine porque pensé que podía ser el camino inicial para poder hacer videoclips y ahí me encontré con todo el resto de lo audiovisual. En cuanto a los directores no tengo uno preferido, hay películas que me gustan pero no tengo una predilecta, no era cinéfilo para nada, de hecho te digo que todavía no lo soy, no soy alguien que pueda colgarse todo el tiempo viendo películas.
¿Cómo fue trabajar con Maxi Amué?
- A la salida del avant premier la gente preguntaba de quien era la música. Maxi es un profesional, compuso un total de 23 canciones para la película y el resultado fue muy bueno, no tiene inconvenientes en hacer las cosas las veces que sea necesario.
Trailer Oficial ROAD JULY
VideoClip – Algo de Vos por Maxi Amué – SoundTrack ROAD JULY
Por: Florencia Silva
Fotos: Luis Guiñazú Fader


















Ahí estaremos!