En esta semana complicad que tuve, pensé criticar el último disco de Kasabian, o The Decemberist, pero después de esta escena que les voy a describir y el pleno revival del grunge, explico mi decisión de recomendar este disco fundamental de principio de los 90.
En una hermosa noche con lluvia invernal en plena estación primaveral, que obliga a desempolvar camperas y abrigos, tomo coraje para prender el fuego y destapo una buena botella de vino. Si bien es un excelente clima para escuchar “Mezzanine” de Massive Attack, me decanto por “Grace” de Jeff Buckley, que hacía mucho que no escuchaba. A mitad del disco ya había decidido que erala mejor banda sonora que podía haber elegido para acompañar ese momento.
¿Quién es Jeff Buckley? Un muchacho nacido en Los Angeles, California en 1966, cantautor y guitarrista influenciado por su padre un músico, de Folk y Jazz en los 60 y 70, que murió de sobredosis. Jeff pasó por varias bandas, entre ellas la banda de reggae Shinehead, siempre como guitarrista. A principios de los 90 decide mudarse a New York, buscar músicos y emprender su carrera como solista. En 1993 presenta un concierto en el café “Sin é”, que queda registrado como su primer EP de 4 temas llamado “Live At Sin-E”. Los empresarios de Columbia Records quedan impactados y deciden contratarlo, para darle forma al primer y único disco de estudio: “Grace”.
“Grace” es casi una obra de arte. Los pasajes vocales que hace uso Jeff Buckley pueden llegar a conmover a cualquier persona y demuestra que una guitarra acústica puede rockear como cualquier eléctrica y que un tema con tintes religiosos como “Hallelujah” (de Leonard Cohen, pero inmortalizado por Jeff) pude ser cantado por cualquiera sin importar sus convicciones espirituales. Las baladas “Lover, You Should’ve Come Over” (Jamie Cullum hace una versión) y “Lilac Wine”, son dos claros ejemplos mestizos, entre el jazz y el pop. En “Mojo Pin” y, sobretodo, en “Eternal Life”, Jeff expulsa toda su furia para dejar en claro que no elude su influencia por el rock y el grunge. El cierre del disco con “Dream Brother” encontraremos lo mejor de su destreza compositiva, aunque es en la que menos se destaca su voz. Y como ya dije, nos encontramos con una versión tan hermosa de “Hallelujah”, que hasta las madres las querrán como ringtones de sus celulares. Durante el lanzamiento solo se editó un corte de difusión: “Last Goodbye”, una buena demostración de cómo combinar diferentes sonidos de guitarras.
Muchos músicos como Jimmy Page, Paul McCartney o Bob Dylan alabaron este disco. Su éxito no se dejó esperar, cosechó excelentes críticas a nivel mundial, y todo el mundo destacaba la gran cantidad de notas que podía abarcar su voz. El estilo musical es una mezcla de rock, grunge con pasajes de jazz y pop. Si bien se lo puede comparar con muchas bandas, no se lo puede encasillar en ningún movimiento. Quizás con lo que más se pueda asociar a Jeff es al grunge que se estaba gestando en esos años, sobretodo por el parecido a la voz aguerrida de Chris Cornell. Pero su mezcla de géneros apoyada por su destreza compositiva, hace imposible decir que su estilo es el grunge.
Si nos posicionamos en 1994 y miramos para adelante podemos darnos cuenta de la influencia de Jeff Buckley en el resto de la música. Radiohead, sin ir más lejos, tomó muchísimo del estilo de cantar de Jeff (dicho por Thom York). Otro ejemplo es los The Goo Goo Dolls con su tema “Iris”, que dicho sea de paso es muy parecido al estilo de “Last Goodbye”. También encontramos sus influencias en Coldplay, Jhon Mayer, Jamie Cullum, Chris Cornell solista, etc.
Una tarde de 1997 en Memphis, donde se encontraba grabando su segundo disco, Jeff salió con un amigo a relajarse al río Wolf. Se sumergió a dar un chapuzón y nunca salió. Recién encontraron su cuerpo al quinto día y lo reconocieron por el característico piercing que llevaba en su ombligo. Tenía 30 años y una de las carreras más prometedores de los últimos tiempos. El segundo disco vió la luz en 1998, y estaba conformado por algunos pocos temas que alcanzó a terminar antes de la tragedia y rellenado por algunos covers. Salió bajo el nombre de: “Sketches for My Sweetheart the Drunk”.
En el momento que terminó el disco, la carne ya estaba puesta en la parrilla y mi sensación era de satisfacción completa. Es así como decidí comentar y recomendar una obra tan completa como lo es “Grace”. Gracias Jeff, RIP.
Por: Emiliano Ramirez
















