Por Florencia Silva

Qué viva la música!

octubre 1, 2011  |  Sin Comentarios

Me resulta muy difícil no tomarme un tiempo excesivo para releer este libro porque su gran característica es que te obliga muchas veces a repasar una y otra vez ciertos fragmentos. Los motivos son la pasión vertiginosa de Andrés  Caicedo, una urgencia testimonial, los regionalismos colombianos, pero fundamentalmente la poesía. Andrés  Caicedo fue un Kurt Cobain de las letras, un amo de la palabra, un artesano para generar las más diversas imágenes sensoriales. Este libro es una gema que amalgama la intensidad de la historia con un altísimo sentido estético.

La historia es casi testimonial, la joven Maria del Carmen Huerta relata una noche de “rumba” (asi llaman en Colombia a irse de joda) que se extiende por varios días, o años, o tal vez minutos. La cabeza de la protagonista está muy drogada como para establecer especificaciones.

El libro se publicó en 1977 y es un documental de una generación de jóvenes que se tomaron la vida como un acto militante en contra de la contaminación del sistema. Los hippies de latinoamérica desesperados por encontrarse cara a cara con el sentido de la vida, con el estímulo perpetuo que justifique la ración de sufrimiento que implica ser humanos. Sexo, drogas y Rolling Stones es el triunvirato de esta obra. La música es todo en esta historia que arde al calor caleño de los 70 : ” La música es la labor de un espíritu generoso que (con esfuerzo o no) reúne nuestras fuerzas primitivas y nos las ofrece, no para que las recobremos: para dejarnos constancia de que allí todavía andan, las pobrecitas, y que yo les hago falta. Yo soy la fragmentación. La música es cada uno de esos pedacitos que antes tuve en mí y los fui desprendiendo al azar (…) Una canción que no enveceje es la decisión universal de que mis errores han sido perdonados.

Andrés Caicedo decía que le parecía una verguenza vivir más de 25 años, su lema era vivir fuerte y dejar obra. Inmediatamente después de concretar la primera edición de Que Viva la Música! se tomó 60 pastillas y pasó a otra vida.

El milagro editorial hizo que en 2007 hizo que el Grupo Norma editara en Argentina este libro, con prólogo de Fabian Casas. Acá en Mendoza pueden conseguirlo en la librería que está sobre San Martín antes de llegar a Garibaldi o pueden optar por hacerse de algún amigo colombiano que se los facilite ya que por aquellas tierras es un libro habitué en las mochilas de los jóvenes.

Por: Florencia Silva


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