Por Noticias Manzana Latente

Me asumo Cholula y fan #3.569 de Maverik

septiembre 10, 2011  |  3 Comentarios

Gracias Cami y gracias Juan por no dejar que mi cholulaje me haya paralizado aquel jueves que fuimos a ver el estreno de Las Viajadas. Gracias por acompañarme en esa ola de gente que entró a empujones para ver una serie realizada íntegramente en Mendoza, que llenó la sala del Cine Universidad como nunca se la había visto, rebozante de gente expectante por ver actuar a Francisco Alvarez, Santiago Borremans y Camila Insúa, por ver los vestuarios de Leo Peralta, ver a sus amigos y amigas que actuaban de extras, saber de qué se trataba exactamente la serie, etecé, etecé. Gracias por casi empujarme para que luego del estreno, con una empanada en la mano y mi fascinación de cholula inundando todas mis neuronas funcionales, fuera a hablar con Maverik, tan esbeltx, tan bellx, tan Maverik. Pues sí, allí estabas, rodeadx de gente, hablando con todxs, sonriente, quizás contándoles sobre tu actuación en Las Viajadas, quizás narrándoles tu experiencia en los boliches más importantes de Buenos Aires o tu inolvidable paso por Susana Giménez. Tuve que mirar alto y tocarte el exótico vestido para conseguir tu atención, que ahora compartías con otras personas, pero era uno de esos momentos de “ahora o nunca” que a veces pasan por falta de cortesía con los demás, pero que te llevan a hablar aunque sea unos pocos minutos con el personaje que te llamó la atención desde la primera vez que lo viste y que cuando se fue a Buenos Aires te dejó deseando más shows, más impactos visuales y conceptuales, más Maverik.

Te saludé, me presenté, no sé por qué mi nombre te sonaba (quizás por lo soberanamente rompeguindas que soy en la vida virtual compartiendo enlaces en los muros de todo el mundo, incluidx vos). Volví a usar la x, pues este personaje (según tu alter ego, quien te dio vida, Adrián Fernández) quiere plantear, desde tus comienzos, una ambigüedad sexual que está presente en todos tus shows, en tus fotografías y en tus relatos. Tu creador no se refiere a vos con un sexo o un género definidos, no le antecede a tu nombre un artículo que te designe, por eso es menester referirse a Maverik con x.

Así es como, luego de charlar un par de minutos que no creo que hayan llegado a ser tres por la agitación del momento y la cantidad de gente que quería hablar con vos, tengo tu número de teléfono para acordar una cita ese viernes a la tarde en los pocos minutos libres que tenés entre el descanso bien merecido en casa y el ensayo para el show nocturno en Queen, boliche que te vio nacer. Será después de las siete y media de la tarde en la Plaza Italia, según los mensajes de texto que intercambiamos, cerca de tu casa, en un café/bar de la calle San Lorenzo, donde nos encontremos a tomar una gaseosa que no es la típica y un submarino.

Te espero frete a la fuente y te veo llegar unos segundos después que pisás la plaza, vestís una campera de plus azul petróleo y no tenés rastros de maquillaje. Caminás decididamente con un paso elegante y la cabeza en alto. Decidimos en cinco minutos adónde ir a tomar algo que no sea muy lejos y sea un lindo lugar, mientras me contás que tenés cuarenta minutos para decirme todo lo que quiero saber de vos y yo tengo que ordenar mi cabeza en menos de cinco minutos, hay muchas preguntas que quiero hacerte y debo priorizar algunas porque sé que no llegaré a hacerte todas. Afortunadamente hablás rápido y podés explayarte en algunas respuestas, que me das mientras reparan las luces del lugar, dejándonos a oscuras por momentos, bajo luz tenue por otros.

Primero vos sos quien pregunta, querés saber desde cuándo conozco a Maverik y cómo lx conocí. Te respondo que hace tres años, aproximadamente, en los shows de Queen. Te recuerdo muy Manson (como en “Marilyn Manson”), aunque sé que también has estado muy Madonna y muy Monroe (dos mujeres que admirás, cuya estética te encanta). Te he visto también en imágenes de distintos fotógrafos, aunque las primeras que se me vienen a la mente son las de la fotógrafa mendocina Salomé Vorfas.

Ahora llega mi turno de interrogarte sobre los orígenes de Maverik, sobre el cómo y por qué nació. Me contás que ese personaje, que la gente muchas veces confunde con su creador, surgió a partir de tu gusto por el teatro y el cine, ese gusto que te llevó a estudiar lo primero con Lito Cruz y Ana María Campoy en Buenos Aires cuando terminaste el secundario. Gracias a ese taller te pudiste desinhibir del todo, ya que no eras tímidx en extremo, pero necesitabas soltarte un poco más. Fue entonces que volviste a Mendoza con la fortuna de encontrar un concurso en el que había que hacer una performance, en el boliche donde nació Maverik, la noche en que lo hizo, ganando el concurso por puro mérito propio. Era la combinación perfecta para vos: actuación y danza. Tuviste que ponerte en ese momento un nombre que no fuera tu nombre real, que fuera el de tu personaje, y en parte por cholulx (todo el mundo tiene una parte de eso) y por admiración al ícono del pop, te llamaste Maverik, ya que Madonna tiene un sello discográfico con un nombre casi igual (si no fuera por la “c” que le sacaste a tu nombre entre la “i” y la “k”). Te gustó la ambigüedad de la palabra y te gusta que aun la gente diga “la” y “él” antes de pronunciarla, es parte de tu impronta y de la idea principal de tu discurso, es el eje de todos tus shows y tus imágenes.

Luego del concurso, quedaste como bailarín del boliche y pudiste desarrollar más la disciplina de la danza junto a tu gran maestro, el coreógrafo Germán Luque. También fuiste descubriendo de qué se trataba realmente ser drag queen, ya que en un principio habías pensado que era simplemente un actor interpretando un personaje, pero con el tiempo fuiste conociendo rasgos distintivos de lxs drags y pudiste enriquecer ese recurso artístico. Esa justamente va a ser una de mis preguntas, quiero saber qué significa para vos ser drag queen y así me respondés: es un recurso artístico que puede nutrirse de varias disciplinas y puede enriquecer a su vez otras ramas artísticas. En base a un/a drag se pueden trabajar imágenes, videos, obras de teatro, textos, etc., de la misma manera que el personaje se puede nutrir de todo eso. Entonces en Maverik encontrás un lugar, un lugar ideal desde donde construir discursos que rompan con las convenciones, que le digan al/la espectador/a “animate a todo”, “¿y por qué no?”, “vamos más allá”. Te gusta ese lugar, ocupado por la personalidad fuerte de un/a drag queen, gracias a lo cual podés llegar a mucha gente; te gusta ver que crece, que cada vez se difunde más, que ya no está limitado a la escena under y a simples shows en boliches, sino que cada vez son más los espacios conquistados y es cada vez mayor el desarrollo artístico en torno a lxs drags. ¡Hasta llegaste al programa de Susana Giménez! Sobre eso quiero saber a continuación, lo cual me contás con la misma fascinación que tenés cada vez que lo narrás. Tu entusiasmo no se gasta nunca, ni para esos relatos ni para tus actuaciones; gracias al público, a que encontrás energía en él, seguís creciendo, gracias a tus propias inquietudes también. Gracias a ellas fue que al ir a Buenos Aires aportaste al circuito porteño la danza en los shows drags (me sorprende esto que me contás, yo pensé que en todos lados, o por lo menos en todas las provincias de nuestro país, el show drag era más danza que actuación, pero parece que en Buenos Aires era al revés que acá, aunque últimamente se haya incorporado mucha más danza en las actuaciones). En tus palabras hacés hincapié en que lxs drags deben ser capaces de actuar en espacios mainstream al mismo tiempo que siguen desarrollándose en el circuito under, que no deben perder ese espacio por haber ganado otro, que deben saber sostener ese movimiento pendular entre los dos.

Quiero saber más sobre la transición Mendoza-Buenos Aires y te preguntó cómo fue el cambio, cómo lo sentiste, cómo te adaptaste a la gran ciudad. Para vos fue sencillo, ya habías vivido un tiempo allá después del secundario y sentías necesario el cambio de ciudad. Te adaptaste rápidamente y llegaste con un trabajo seguro a uno de los boliches más importantes de allá gracias a los contactos que habías hecho con el tiempo. Ahora sentís que no podés parar ni un segundo, por más que hayas aprovechado este tiempo en Mendoza para descansar un poco entre familia y amistades. Toda tu vida la has vivido a miles de revoluciones por minuto, ahora por fin tus ritmos encajan con el ritmo del lugar donde vivís. Te entusiasma estar en la ciudad de la furia, abriéndole un camino mucho más amplio a lxs futurxs drags, en donde puedan representar ese personaje, utilizar esa herramienta, en muchos más lugares, con una amplia difusión. Asumís esa apertura como una responsabilidad de la que gustosamente te hacés cargo y trabajás constantemente para que sea una realidad.

Así es como llegaste al programa de Susana Giménez, después de hacer un casting como Adrián y como Maverik para otro programa. Los resultados de ese casting quedaron almacenados en Telefé para quien le interesara consultarlos y uno de esos buenos días los productores del programa de Susana se interesaron en ese material y te llamaron para aparecer en la presentación. Luego también estarías en el sillón de Susana, que en tus palabras es “amorosa” y “típica espontánea” (confundiendo tu casquete con forma de langosta por una rana). La primera vez que estuviste en su programa le prestaste tu abanico y cruzaron algunas palabras mientras vos no podías creer que estabas ahí, en la apertura del programa, hablando con ella, participando de un producto de altísimo nivel de producción y de trato. “La mente es muy poderosa”, me decís, contándome que de chiquitx jugabas con tus primos a que estabas en el sillón de Susana Giménez, que habías soñado y proyectado ese momento toda la vida y que ahora podías palparlo, que no ibas a perder esa oportunidad de difusión, esa manera de abrir el camino de lxs drags en un contexto que en tus palabras fue serio y de muy buen nivel artístico.

Después me contás de los contactos que surgieron de esa experiencia, de nuevos proyectos y terminamos hablando de algo que me pareció muy importante y es tu relación con la gente. Me decís algo que recuerdo muy bien y es que como artista, como personaje, tenés que mantener cierto equilibrio entre una especie de aura que te rodea sin que se te suban los humos y llegues a ser inaccesible para el público. Me expresás en un ejemplo muy claro esta idea, trayendo a colación a otra mujer que admirás. “Si tuviera (en frente) a Liza Minelli y no temblara, no sería Liza Minelli”, me decís y entiendo a lo que te referís. Un artista tiene que conservar ese aura que ha construido, pero siempre manteniendo los pies en la tierra.

Te quedan cinco minutos, empezamos a hablar sobre los artistas que admirás y despotricar sobre sus imitaciones o sobre quienes tomaron la posta pero a un nivel muy superficial. Llenamos de laureles a Madonna, que pensó todo su paquete: lo que decía, lo que se ponía, lo que cantaba, todo. Llenamos de palabras de desagrado a los paquetitos armados por equipos de marketing, a las estrellas del pop a quienes les dicen qué ponerse, qué decir, qué cantar, qué bailar, todo. Ya tenés que irte a ensayar, un poco corriendo porque nos pasamos de los cinco minutos que podías quedarte, así que te agradezco enormemente por brindarme esos pocos minutos de tu tiempo libre, nos despedimos, te vas, pago la cuenta, y parto hacia casa, que tampoco está tan lejos, vecinx.

Perfil de Maverik

– Acualmente está enfocadx en solidificarse, en terminar de construirse, para trabajar luego en obras de teatro, series de televisión, cine, etc. En estos días trabaja en boliches mainstream y del circuito under en Buenos Aires, y pronto actuará en un crucero.

– En un futuro no muy lejano quiere ir a trabajar a Europa, cuando tenga suficiente energía para desarrollarse en el exterior. También quiere adentrarse en el canto y en el cine (atrás como adentro), pero en un plazo más corto.

– Maverik encuentra inspiración en la fotografía, las imágenes lx ayudan en cuanto a estéticas, a poses y a expresiones. Entre sus fotógrafos favoritos se encuentra Richard Avedon, Helmut Newton, Steven Meisel y Steven Klein. También grandes diseñadores de moda han formado a Maverik, tales como Galiano y Gareth Pugh. En cuanto a música, Goldfrapp y Bowie le fascinan, aunque se reconoce muy amplix.

– Sus shows han tenido repercusiones muy variadas, entre las cuales se puede destacar la salida del closet de mucha gente que se animó a hacerlo después de ver uno de sus shows. También hay fans que escriben canciones o dibujan inspirados/as por su personaje.

Para saber más sobre Maverik, visitá su perfil:

http://www.facebook.com/mmaverik?sk=wall

Por: Gabi Fonseca