Por Cristián Lagiglia

Sunday, bloody sunday

mayo 18, 2010  |  1 Comentario

El tipo nació en 1942 y lo primero que hizo cuando tuvo uso de razón fue armarse un set de batería con las ollas de la madre y así pretender reproducir lo que vagamente se escuchaba por la radio a transistores en Portsmouth natal. Entrando en la adolescencia despuntaba el vicio tocando el bajo en sendas bandas de su barrio, pero después de escuchar por primera vez a The Beatles, como casi a la totalidad de la población mundial, descubrió que a eso se quería dedicar y su anterior vida, ya no fue más su vida.

Hacia finales de los ’60 ya era todo un profesional y estaba al frente con su penetrante voz de unos ascendentes ELF que grabarían su primer LP en 1972 con la producción de Ian Paice, baterista de Deep Purple, banda que se los llevó de gira como teloneros por todo E.E.U.U y gran parte de Europa. Parecía que el sueño del chico que imitaba poses de Chuck Berry y Elvis Presley frente a un espejo se estaba convirtiendo en una realidad latente.

Los ELF la rompían como teloneros de Purple y en el lapso de tres años grabaron tres discos (Elf en 1972, Carolina County Ball en 1974 y Trying to burn the sun en 1975). En un parate de Deep Purple es Richie Blackmore quien les pide formar parte de su banda para un proyecto paralelo que se iba a llamar Richie Blackmore’s Rainbow. Al decidir irse de Deep Purple, Blackmore lo recluta como cantante y arrancan juntos la leyenda de Rainbow.

Leyenda que deambulaba por las letras de dragones, cuernitos diabólicos y oscurantismo medieval y que juntos alcanzarían a grabar Rainbow rissing en 1976, On Stage en 1977 y uno de los clásicos del rock de todos los tiempos: Long live rock and roll en 1978. Luego de la grabación de este LP la dupla principal de los Rainbow deciden tomar caminos diferentes y se separan.

Automáticamente, y con el estigma de convertirse en mito, lo reclutan para ocupar el lugar de, nada más y nada menos, que Ozzy Osbourne (totalmente fuera de sí por sus distintas adicciones) en la legendaria Black Sabbath. Aportando su impronta vocal, cada vez más madura, ayuda a los Sabbath a separarse del hard rock y empezar a fundar las bases de un crudísimo y elaborado heavy metal. Con ellos graba el fundamental Heaven and Hell (1980), Mob rules (1981) y el en vivo Live Evil (1982) Luego de este registro abandona la banda para volver diez años después para la grabación de Dehumanizer (1992), elevando la leyenda de Black Sabbath, que bien supo cimentar en los ’70, a niveles exponenciales.

Después de la partida de Sabbath arranca con su carrera solista en la que supo coquetear en varias ocasiones con el éxito como con los cultos satánicos y pasear su perfomance en vivo por todos los rincones del planeta y dejando un registro de más de quince discos e infinitas colaboraciones.

En el año 2009 salió a la venta el nuevo disco de la formación de Heaven and Hell llamado The devil you know donde su voz está en gran forma y sin acuse del paso del tiempo. Este disco contiene diez composiciones totalmente nuevas y planeaba salir de gira, a sus casi 68 años, con sus compañeros por todo el mundo.

Ah, sepan disculpar, del caballero que hemos estado hablando es Ronnie James Dio que un domingo, sangriento domingo, de mayo de 2010, lo vinieron a buscar desde las entrañas de las tinieblas y dejó la tierra de los vivos para siempre.

Lo que no se va a poder borrar nunca es el legado inmenso que su voz dejó para todos aquellos que alguna vez revolearon la cabeza haciendo un ventilador con el pelo extremadamente largo y en una de las manos…los perpetuos cuernitos que Dio supo patentar para identificar a toda una raza que se dio en llamar Heavy Metal.

Buen viaje, Ronnie, y larga vida al rock and roll.