Por Florencia Silva

Cosas de la civilización

enero 22, 2010  |  Sin Comentarios

Naturaleza humana

A partir de los años 70 las investigaciones sobre desarrollo/subdesarrollo comenzaban a derrumbar el paradigma de las ciencias duras que hacía responsable a la naturaleza en un 100% de las catástrofes y problemas climáticos. Antes, el foco de atención había estado en la noción de lo inevitable ante los desastres llamados naturales, sin embargo desde los 70 comienza a emerger otra visión, donde se analizan los hechos caóticos como “producto de procesos sociales que no garantizan una adecuada relación con el ambiente –natural y construido- que le da sustento a la vida común“(Allan Lavell). De esta manera las catástrofes pueden entenderse como temas que no han tenido la debida prioridad en las agendas del desarrollo, conflictos sin resolución que acentúan el impacto negativo de los desastres en países sin una infraestructura física adecuada para proteger a los habitantes de tales fenómenos. La noción de lo inevitable ante un desastre acentuó aún más el individualismo y la ausencia de una actitud “civilizada” en nuestra relación con la naturaleza, donde no nos sentimos responsables de nuestro rol social en el planeta…casualmente este mundo, este globo, esta urbe… es nuestra casa. Aunque el árbol nos tape el bosque, y durmamos con una sensación de barbarie en la sangre, el planeta y lo que sucede en el, es sólo responsabilidad nuestra. A propósito de esa sensación…según el diccionario de la Real Academia Española, barbarie es rusticidad, falta de cultura fiereza, crueldad. Por otra parte, civilización hace referencia a la acción y el efecto de civilizar, que significa elevar el nivel cultural de las sociedades poco adelantadas.

Desde la visión “civilizada” de algunos analistas del primer mundo, Haití sería el país más corrupto del planeta. No sé si es el más o el menos corrupto, pero tengo esa tendencia a analizar las palabras también desde la conducta de quién las pronuncia. Entonces… ¿Cuáles son los alcances del concepto de civilización en nosotros? Cuáles, si las dinámicas económicas, políticas, culturales tienden en gran medida a reforzar esa naturaleza bárbara, esa crueldad al acentuar las desigualdades, limitando las oportunidades de las sociedades poco adelantadas. La mutación en la aplicación de los conceptos civilización – barbarie la hicimos nosotros, no la naturaleza.

El clima de la pobreza

En el último informe mundial sobre desarrollo humano, el capítulo de la investigación titulado  “Luchando contra el cambio climático: la solidaridad humana en un mundo dividido”, los expertos nos advierten  acerca del  calentamiento global  que “amenaza con paralizar y revertir los avances conseguidos durante generaciones, no sólo en cuanto a reducir la pobreza extrema, sino también en salud, nutrición, educación y otros ámbitos”.

La situación es especialmente preocupante para América Latina, donde aproximadamente 45 millones de personas no tienen acceso a la electricidad, entre otros aspectos que acentúan la vulnerabilidad ante el cambio climático.

Haití

El 12 de Enero de 2010 a las 16.53.09 (hora local del epicentro), el paisaje haitiano se cubrió de muerte y desesperación. Lo sabemos, lo vimos y nos dolió. Se nos trituró el alma porque parecía una injusticia de la “naturaleza” Sepamos también que Haití detenta la renta per cápita más baja de toda América y el 70 % de su población de 8 millones de habitantes vive en la pobreza, todos los índices coinciden que es el país de América Latina más vulnerable a las catástrofes. El índice realizado por el BID que combina aspectos que favorecen el impacto físico directo con otros referidos al impacto indirecto (fragilidad, debilidad estatal, etc) ubica a Haití en el peor lugar del continente.

Pero cuando hablamos de la isla también nos referimos a su pueblo, quien con dignidad y coraje puso fin a la esclavitud en 1804. Ese pueblo que mostraba sus pinturas y esculturas en la calle iluminando la ciudad con su cultura.

El jardín de creatividad fue traspasado por la jungla de una civilización que no garantiza esa “adecuada relación con el ambiente natural y construido que le da sustento a la vida común “- como sostiene Lavell-

.Las imágenes nos remontan a una pesadilla, a esas visiones apocalípticas propias de la ficción, acaso, porque ya es hora de despertar… para asumir que la vida común se da primero en el marco de la naturaleza. Sí… de la naturaleza humana.

Por:  Mariana Zeballos