Por Florencia Silva

Cierre de la Marcha Mundial Por La Paz y La No Violencia

enero 4, 2010  |  2 Comentarios

El sábado 2 de enero el equipo de MANZANA LATENTE partió temprano hacia el Parque de Punta de Vacas ubicado en plena Cordillera de Los Andes a 167 Km. de la Ciudad de Mendoza, República Argentina.

En el llano la lluvia amenazaba pero a medida que avanzábamos hacia el cordón montañoso la temperatura bajaba y  el paisaje era cada vez más cautivante. Cerca del mediodía llegamos a destino junto con las primeras caravanas que se hacían presentes en el lugar. Para reconocer el espacio subimos hacía el Mirador, una construcción circular de aproximadamente 3 metros de diámetro encaramada en la cima de un cerro desde el cual parecía que el cielo, el viento, la montaña y las gotas más diminutas de lluvia estaban al alcance de la mano.

Nos asentamos dentro del parque a unos 10 metros de la Sala de Meditación, una construcción irregular coronada por una especie de cúpula de bulbo en donde la gente que se acerca al lugar sin importar su credo, ideología, raza ni sexo, para reflexionar. Nuestro entorno era una especie de pequeña metrópolis multicultural en la cual intercambiaban danzas, cantos y saludos las comunidades latinoamericanas con su folcklore junto a musulmanes, representantes de la paz de Costa de Marfil, de Colombia, periodistas de todas las nacionalidades, gente de todo el mundo. La fraternidad por momentos pareció real.

El 4 de mayo de 1969 el escritor mendocino Mario Rodríguez Cobos, conocido mundialmente como Silo, realizó en un paraje de la Cordillera de Mendoza, Punta de Vacas, una exposición pública conocida como “La curación del sufrimiento”. En torno a este mensaje se fundó el movimiento humanista, una organización con presencia en más que 100 países de América, Europa, África y Asia. Se trata de una corriente de opinión que reconoce los antecedentes históricos del Humanismo y que en la actualidad se entiende más como una nueva sensibilidad, una nueva forma de pensar, sentir y actuar en el mundo.  Este movimiento tiene parques en todo el mundo. En Punta de Vacas hay un mirador, un centro de estudios, una sala multiuso, un centro de coordinación,  una sala de meditación, un monolito con forma de chimenea de metal que significa la fuerza más allá de lo mundano, la Plaza de las Estelas donde la gente llevaba a cabo los festejos, un centro de trabajo y El Portal, que representa el paso de la vida urbana, convulsionada, hacia un espacio de reencuentro con la esencia del ser. Este Parque es mantenido con las colaboraciones de los seguidores de este movimiento y de cualquier persona que se compromete con la causa. No hay aporte estatal ni privado institucional de ninguna índole.

A las 16 horas se llevó adelante la conferencia de prensa en el Centro de Estudios con dirigentes pacifistas de Nueva Zelanda, Europa, India, Costa Rica, Argentina y un representante del equipo de base, el inglés Tony Robinson. El itinerario de preguntas de la prensa de diversos países del mundo acreditada para el evento giró en torno acerca de los objetivos de esta marcha mundial que pretende el desarme nuclear mundial, el retiro inmediato de las tropas invasoras de los territorios ocupados, la reducción progresiva y proporcional del armamento convencional, la firma de tratados de no agresión entre países y la renuncia de los gobiernos a utilizar las guerras como medio para resolver conflictos, un combo difícil de digerir para cualquier gobernante con aspiraciones hegemónicas. En este punto MANZANA LATENTE preguntó a la comitiva cuál fue la respuesta de los gobiernos con políticas bélicas y cargamento nuclear ante la Marcha Mundial Por la Paz y la No Violencia.

Muchas veces sucede que lo más evidente es lo más resistido, y este caso no fue la excepción. El silencio abrupto que se hizo en la sala y los segundos que tardó la respuesta en formularse dio cuenta de que las buenas causas dejan de ser utópicas cuando se encara el problema de fondo. La respuesta era más que evidente, los países pro bélicos y con armas nucleares ordenaron que los peregrinos de esta marcha pacifista se cubrieran la insignia de sus ropas cuando transitaran por una calle cualquiera de estas naciones. Naciones con seudo libertad de expresión.

“Paz, fuerza y alegría”. Este era el lema que gritaban los 15 mil participantes de esta convocatoria en Punta de Vacas, en nuestra Provincia. Dato para destacar es que los mendocinos brillaron por su ausencia. Para el mundo entero Punta de Vacas es una de las mecas de la paz mundial, sin embargo para los locales el encuentro no pasó de ser aislado y en muchos casos “extravagante” . Los que alzaron su voz fueron las agrupaciones ambientalistas locales y los habitantes de Uspallata que aprovecharon la ocasión para repartir panfletos y manifestar en contra del proyecto minero San Jorge.

Pasada las 18 horas se produjo el discurso de cierre a cargo del activista español Rafael de la Rubia,  Bhairavi Sagar, de India; Giorgio Schultze, de Italia; Gemma Suzara, de Filipinas; Tony Robinson, de Inglaterra; Pía Figueroa, de Chile; Sandra Amor, de Argentina; y Tomás Hirsch, de Chile. El eje fue el mismo. Un mundo más sano, donde los conflictos se resuelvan por la vía del diálogo, sin guerra, que los países anulen las armas del gasto público, y que se elimine la amenaza nuclear.

Volvimos a la ciudad escuchando a Bajo Fondo y una plácida sensación de confraternidad. Con la esperanza de que haya un Punta de Vacas en cada esquina de este mundo.

Texto: Florencia Silva

Fotos: Luís Guiñazú Fader


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